sábado, 17 de julio de 2010

No hay otro mejor lugar para estar solo


Hoy fue mi último día en Madrid...tuve que escapar al Jardín Botánico para poder escuchar el sonido de la naturaleza y tranquilizarme un poco. Vi una exposición de Jem Southam, un fotógrafo que toma fotos a lugares en diferentes momentos del año o en diferentes años. Una vez más, todo me habla del cambio. Dos horas de llorar y llorar (acompañada de un gatito negro) sintiendo un profundo vacío en mi cuerpo y una impotencia gigante. No puedo creer que ya acabó, no puedo creer que ya pasó un año y que ya es momento de regresar. No quiero. Me enamoré de esta ciudad, de sus ruidos, de su gente, de su ritmo, de sus lugares... Agradezco poder haber tenido la oportunidad de estar aquí y de conocer y vivir cada día, gracias Madrid.
Estoy haciendo una lista de mis cosas favoritas de esta ciudad...ya la podré aquí en unos días.

sábado, 26 de junio de 2010

Suspended in Gaffa


Hace tres semanas vino de visita a Madrid mi hermano. Un chico noruego cuatro años mayor que yo que vivió casi un año con mi madre, con mi hermana y conmigo en Toluca cuando yo tenía 13 años. Después de vivir con nosotras se regresó a Noruega a donde mi hermana y yo lo fuimos a visitar un verano. Otro verano nos vimos en Paris, otro verano fue a visitarme a Perugia (donde viví un mes "estudiando" italiano), otro verano fue a visitarnos a México. La última ves que lo vi fue hace 4 años; fue a recogerme a Roma (ahora vive en Italia) y me llevó a conocer su vida italiana...un viñedo en la Toscana donde se encarga de administrar y exportar Chianti (el vino que producen). Después de eso pasamos 4 años prácticamente sin hablar, él se metió demasiado en su trabajo y tanto mi mamá, como mi hermana y yo nos dedicamos cada una a lo suyo. Hace un mes fue su cumpleaños y le escribí diciéndole que estaba viviendo en Madrid y que si tenía ganas de verme me avisara; al día siguiente me escribió diciéndome que si quería comer con él, que me podía venir a ver unos días, feliz le dije que sí y que mi hermana también estaba aquí.
Tocó a mi puerta y lo vi desde el balcón, se me apretó el corazón. Bajé por él y nos fuimos a tomar un café al bar de la esquina. Hicieron falta 5 minutos para que nos diéramos un abrazo apretado y empezáramos a platicarnos todo lo que ha pasado en nuestras vidas. Fue como si no nos hubiéramos dejado de ver. Pasamos 3 días juntos y pude enseñarle mi vida aquí, pude volver a tenerlo cerca y decirle que lo había extrañado. Una vez más, pude sentir lo mucho que él es parte de mi vida y de mi familia.

lunes, 7 de junio de 2010

Y así empieza, una más...


Llevo nueve meses en Madrid. Nueve maravillosos meses. No hay un día que no agradezca estar aquí y que no me de una punzada en el corazón el pensar que tengo que regresar. (Por cierto, este tema está prohibido aquí en mi piso, entre mis compañeros y yo no lo hablamos, a mí últimamente se me llenan los ojos de lágrimas).
Llegué sin expectativas...llegué vacía, y quiero contar lo que he vivido, tal cual lo he vivido.
Aterricé en Madrid con mi hermana, con maletas gigantes, con mucho calor y con dolor de pies. La primera noche me dediqué a ponerme una de las peores borracheras nunca antes vividas y por ello fui apodada "Conito" el resto de mi estancia aquí (y seguramente será un apodo que seguirá en México). Me pasé casi dos semanas en el departamento de dos chicas que amablemente abrieron sus puertas a mi hermana y a mí (quienes realmente estábamos bastante perdidas en la vida en general). Encontré casa y me mudé con un chico y una chica mexicanos. Me seguí enamorando de alguien a quien había dejado en México a pesar de haberme jurado a mí misma que no lo haría pues quería empezar de cero en Madrid. Empecé a ir a la universidad más grande y más diferente que me ha tocado; clases enormes, gente que escucha y se va, exámenes finales diferentes a lo que estaba acostumbrada, facultades regadas por toda la ciudad, maestros que no tienen un segundo para aclarar tus dudas, autobuses que llevan y regresan a miles de alumnos miles de veces al día. Conocí a alguien y me enamoré, antes habiéndome prometido a mí misma que no lo haría (una vez más...creo que eso no me sirve). Terminé mi relación con la chica en México. Fui a México a despedirme de mi abuelo. En México vi a mi ex y sentí una alegría enorme, poder finalmente abrazarla sin sentir que me hundía. Regresé a Madrid y terminé con la chica que estaba aquí. Mi abuelo murió. Creo que fue en ese momento donde dio un giro mi viaje; dejarlo ir me hizo otra, me hizo poder disfrutar cada una de mis noches, me hizo soltar el miedo que le tenía a su muerte, me hizo sentirlo en cada uno de mis pasos, pero ya no como carga, sino como acompañante. Empecé a salir con una chica Madrileña quien me volvió a enseñar mi luz la cual había estado perdida con mis pasados. Cambié de compañera de piso. Vinieron muchas muchas visitas a mi casa. Vino mi hermana para mi cumpleaños. Dejé de salir con la chica Madrileña. Me fui de roadtrip con mis amigas. Ella se fue, lo cual hizo que dejara de tenerle miedo a la ciudad, dejara de querer y no querer encontrarla en Chueca, en Gran Vía, en Plaza España, en el cine, en mi corazón. Finalmente era yo y la ciudad, nadie más...mi último miedo se había ido. Me dediqué a echar fiesta, a conocer Madrid. Me fui de viaje al mejor país que existe (llamado Irlanda). Encontré que vivir con un niño no es nada malo, al contrario, he's my girlfriend. Sentí el crush más grande que he sentido en toda mi vida; una niña de mi salón a quien no le puedo mantener la mirada, quien me hace temblar, quien no me ha dirigido más de dos palabras y con eso me basta para soñar con ella (literal). Vino mi hermana once again. Sentí el calor de una familia aquí (hasta con mascota). Me lastimé el pie en Irlanda y aún no puedo caminar bien, no sé, ahora que escribo esto me doy cuenta que así llegué a Madrid, con dolor de pies...
Estoy por recibir a mi "hermano" unos días (a quien no veo desde hace casi 4 años), terminar mis exámenes, entregar mi departamento, arreglar todo y regresarme a México en un mes y medio, y todo eso me llena de una profunda tristeza que me mantiene despierta a las 6:30am. No puedo creer que ya pasó un año; EL esperado, EL que llevaba planeando tanto tiempo. Tantos meses de despedidas en México y ahora siento las despedidas aquí. Pero me siento más yo, no me siento perdida.
Quiero regresar a abrazar a la gente que quiero (y a mi gatito), quiero aclarar la confusión que lleva en mi cabeza unas semanas, quiero verlas a ellas y soltarlas físicamente, quiero acabar mi carrera, quiero poder acordarme que existen millones de cosas que me quedan por vivir y que no están en la esquina de mi casa, quiero salir de México para hacer mi maestría.
Seguramente este post no se entiende, es para mí. Mientras escucho Teardrop, Head Over Feet, Eet, The Pony Song y finalmente Day by Day.

martes, 1 de junio de 2010

Music Gets The Best Of Me



Ayer fui al concierto de CocoRosie, y el lunes pasado al de Au Revoir Simone...me quedé sin palabras. Maravillosos. Se me puso la piel chinita, lloré, canté, bailé y sonreí. Tan hermoso! Mañana viene BB King a tocar a Marid!!!!! quiero quiero quiero, pero es el cumple de mi hermana así que haré lo que ella guste (grrr).

domingo, 30 de mayo de 2010

Katies

Porque eres mi alma gemela, porque me haces reír, porque me haces pensar, porque estás conmigo, porque me escuchas, porque sabes qué decirme, porque hablas Kaetitian, porque te gustan los colores, los rainbows, los marshmallows, el bosque, los lagos, el amor, abrazar, escribir, el helado, la lluvia, los pasteles de colores, las rosas, el cine, la universidad...porque eres como eres...así, así TE AMO.
Ireland is going to be our home, 'cause "home is wherever I'm with you".

lunes, 24 de mayo de 2010

Com ple ta

Siempre que me voy de viaje me dedico a ver canales de música, escuchar radio, y anotar cada canción que me gusta. Regresando a casa hago CDs de mis viajes. Esta canción está en un CD de un viaje sola que hice hace unos años. Y hoy me di cuenta cuánto quiero dedicarla.
http://www.youtube.com/watch?v=EifGaercx5o&feature=player_embedded

lunes, 10 de mayo de 2010

Dream a little dream of me

El fin de semana pasado vi a una de mis mejores amigas que está de intercambio en Barcelona...decidimos que el punto de reunión sería Dublín.
Desde el primer instante en el que llegamos nos sentimos bien. Nos subimos a un taxi para llegar a nuestro hostal porque además de que era la 1am, estábamos totalmente perdidas porque ni mapa habíamos visto. La taxista empezó a darnos un tour nocturno, hermoso. El hostal limpio y cómodo, alejado del centro (claro, la página de internet decía que estaba a 5 minutos caminando...mentira).
El primer día fuimos a un free walking-tour donde me enamoré del guía por ser tan linda y sabia persona. Me impresionó que un estudiante de derecho de 18 años supiera tanto y tuviera tanto carisma. En la noche fuimos a un pub-crawl que básicamente es ir de bar en bar con un grupo de jóvenes, tomar cerveza y bailar.
El segundo día (a base del cansancio acumulado y de la lluvia que seguía cayendo) fuimos a una sesión de storytelling. Cuando era muy pequeñita y vivía en Valle de Bravo siempre iba a escuchar a cuentacuentos; me encantaba poder sentarme y desconectarme de la realidad un ratito. Esta vez fue igual, llegamos a un lugar donde habían galletitas hechas en casa y té, almohadas y cobijas. Llegué, me acosté y me fui de viaje a todos esos lugares fantásticos y maravillosos en donde cada uno de los cuentos se llevaba a cabo. Los cuentacuentos fueron hombres y mujeres, jóvenes y adultos, de todas las razas y culturas, una mujer de Nigeria que contó las historias que le contaban de pequeña, etc. Todos contaron historias de magia, de tristeza, de miedo, de personas, de cosas y de animales.
El tercer día fuimos a caminar al bosque en Glendelough, toqué el agua pura de los lagos, respiré el aire frío y fresco de las montañas y los árboles. Me quedé sin palabras. Después visitamos unas rocas enormes y finalmente fuimos a Kilkenny (un pueblito pequeño con un castillo gigante).
El último día, después de 5 días en esa bellísima ciudad y 4 noches en diferentes hostales (queríamos conocerlos todos), nos despedimos y regresamos a nuestras realidades. En verdad no quería irme. Me enamoré...de la gente, de los paisajes, de la amabilidad, de su acento, de la cultura, de las actividades, de las ganas por formar una sociedad culta y capaz de seguir aprendiendo día a día, y que a pesar de la fuerte historia que han tenido para ser un país independiente, siguen creyendo en los gnomos, los arcoisis y la suerte. Se me antojó hacer mi maestría allá, me sentí como en casa, libre, identificada con todo (sin olvidar, con su cantidad de historias de magia, leprechauns, and Irish Luck).
Les dejo uno de los cuentos...